Hay espacios de una casa que tienen una función muy concreta. Y hay otros que están pensados para algo más difícil de definir, hacer que te apetezca quedarte.
Un rincón donde leer sin mirar el reloj. Una zona donde escuchar música. Un espacio para jugar en familia. Un pequeño lugar donde simplemente sentarse y desconectar.
En una vivienda premium, estos espacios pueden formar parte del proyecto desde el principio y convertirse en una parte importante de la experiencia de vivir la casa.
Un espacio de lectura no tiene por qué ocupar una habitación completa.
Puede ser un rincón junto a una ventana, una zona del dormitorio, un espacio bajo una escalera o una pequeña estancia independiente.
Lo importante es pensar en qué necesitas para disfrutarlo.
Buena luz natural, una orientación agradable, un asiento cómodo, almacenamiento para los libros y cierta distancia respecto a las zonas más transitadas de la vivienda pueden ser suficientes para crear un espacio al que quieras volver.
Y si además existe una buena conexión visual con el jardín o el paisaje, mucho mejor.
Cuando hablamos de lectura y ocio, la iluminación adquiere especial importancia.
Durante el día, aprovechar la luz natural puede transformar completamente un rincón. Por la noche, una iluminación puntual permite crear un ambiente más recogido sin necesidad de iluminar toda la estancia.
Por eso, la ubicación de las ventanas y los puntos de luz debería plantearse junto con la distribución.
No queremos colocar una lámpara al final del proyecto, queremos pensar desde el principio cómo quieres que se sienta ese espacio.
El ocio en casa no tiene por qué estar asociado únicamente a una televisión.
Una vivienda personalizada permite crear espacios destinados a actividades diferentes como escuchar música, pintar, leer, jugar, practicar una afición o simplemente descansar.
Incluso una habitación cuya función todavía no está completamente definida puede diseñarse de manera flexible para que pueda evolucionar con el tiempo.
Hoy puede ser un despacho. Mañana, una biblioteca. Y dentro de unos años, quizá el lugar favorito de la casa para otra actividad.
No todo tiene que estar pensado para desconectar a solas.
Una zona de juegos, una sala audiovisual, una gran mesa para juegos de mesa o un espacio conectado con el salón pueden convertirse en puntos de encuentro para toda la familia.
Aquí vuelve a ser importante la distribución.
Un espacio de ocio bien planteado debería estar suficientemente conectado con las zonas sociales para facilitar la convivencia, pero también permitir cierto grado de independencia cuando sea necesario.
Una vivienda premium puede ampliar sus posibilidades de ocio hacia el exterior.
Un porche protegido, una terraza, un jardín o una zona junto a la piscina pueden funcionar como una prolongación de los espacios interiores.
Leer al aire libre, escuchar música, conversar, jugar o simplemente disfrutar de una tarde tranquila son actividades que no necesitan cuatro paredes.
Por eso, al diseñar una vivienda, el exterior también debería formar parte de la planificación del ocio.
Una de las ventajas de diseñar una casa a medida es poder reservar espacio para aquello que todavía no sabes exactamente cómo utilizarás.
No todas las habitaciones necesitan una función rígida desde el primer día.
Quizá sabes que quieres un espacio tranquilo, pero todavía no sabes si será una biblioteca, un estudio creativo o una zona de música.
Diseñarlo con cierta flexibilidad permite que la vivienda pueda adaptarse a los cambios de tu vida.
Una vivienda premium no consiste únicamente en tener más metros o acabados de alta calidad.
También consiste en tener espacios que hacen posible disfrutar de ellos.
Un rincón para leer. Una sala para compartir. Un lugar para escuchar música. Un porche donde alargar una conversación. Una habitación que pueda convertirse en lo que necesites.
En QCasa diseñamos viviendas prefabricadas de hormigón a medida, teniendo en cuenta no solo cuántas estancias necesitas, sino qué quieres hacer en ellas y cómo quieres relacionarlas entre sí.